CONCURSO RELATOS EN CADENA
Las olas
apenas los balancean. Avanzan despacio, se mojan los pies, luego las
pantorrillas. Ella se sienta en la orilla sin soltarle la mano. ¡Qué agua más
rica! —Se la oye decir; él, mientras tanto, cuenta las olas que le llegan. En
algún lugar leyó que la peligrosa es la séptima, la que te arrastra y aleja,
por eso va con cuidado.
Ella sabe
que empieza a fallarle la memoria, pero él no lo sabe. Le oye contar, pero no
está pendiente. Pasado un rato, alguien se alarma, a lo lejos unas manos se agitan,
pero no distingue si le saludan o le dicen adiós.
Un poco Creepy
ResponderEliminarGracias
EliminarImpactante y muy bien narrado
ResponderEliminarGracias
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