lunes, 18 de mayo de 2026

FEA



 III EDICION CERTAMEN POESIA FESTIVAL LITERARIO NACIONAL
 5 NOCHES CINCO VILLAS

FINALISTA


Me dicen fea, y no me asusta,

piensan que me afecta

que me incordia y hace daño,

pero a mí eso no me inquieta.

  

Eres fea, me gritan a cada momento

me vuelvo, mirándoles a la cara

les sonrío mientras me suelto el pelo

y sigo como si no escuchara nada.

.

Dicen que estoy sola porque soy fea,

nada de todo eso es cierto,

no estoy sola, estoy desatada

y hago con mi vida lo que quiero.

 

Mientras van sangrando las heridas

lucho cada día por hacer mejor las cosas

al menos vivo con mis recuerdos,

disfrutar la lectura de un buen libro,

los vinos buenos servidos en copa,

los buenos ratos, que los hay y los he tenido,

los rincones alumbrados con farolillos de deseos

o los campos de lavanda en primavera,

la fragancia del tomillo y del romero

y las amapolas a los lados del camino,

los atardeceres del otoño en mi pueblo,

el primer amor de quinceañera

y de los camposantos, su silencio.

 

¿Y crees que me importa que me digan fea?

Fea por fuera, pero llena por dentro,

llena de tildes, de acentos y de comas,

de puntos seguidos y de puntos finales,

de frases largas y de palabras cortas,

de los silencios interminables,

de escribir mi vida en un diario.

 

Llena de gritar cuando estoy sola

o de guardar flores secas en los libros,

llena de amores entregados sin respuesta

y llena de pedir explicaciones

y de obtener respuestas silenciosas.

 

De mi vida ese ha sido el estribillo

llamarme fea, pero al patito también

y resultó que no era ni feo ni patito,

era un hermoso cisne

criado en un entorno que no era el suyo.

miércoles, 13 de mayo de 2026

CONTAR HASTA SIETE (Microrrelato hasta 100 palabras)

 


CONCURSO RELATOS EN CADENA


Las olas apenas los balancean. Avanzan despacio, se mojan los pies, luego las pantorrillas. Ella se sienta en la orilla sin soltarle la mano. ¡Qué agua más rica! —Se la oye decir; él, mientras tanto, cuenta las olas que le llegan. En algún lugar leyó que la peligrosa es la séptima, la que te arrastra y aleja, por eso va con cuidado.

Ella sabe que empieza a fallarle la memoria, pero él no lo sabe. Le oye contar, pero no está pendiente. Pasado un rato, alguien se alarma, a lo lejos unas manos se agitan, pero no distingue si le saludan o le dicen adiós.

viernes, 8 de mayo de 2026

UN IMPERMEABLE SOBRE LA SILLA


 XIV CONCURSO DE MICRORRELATOS HASTA 200 PALABRAS ELACT LOLA FERNANDEZ MORENO

Le estuvo esperando hasta que comprendió que no acudiría. Aburrida, decidió regresar a casa. Rompió el billete y emprendió el camino de vuelta.

Era tarde cuando llegó. Se descalzó antes de entrar; no quería despertar a su madre. Se aseguró de que seguía dormida, a continuación se dirigió a su cuarto, dejando entreabierta la puerta por si la requería en algún momento de la noche, como hacía por costumbre.

Empezó a deshacer la maleta; colocó la ropa interior en los cajones de la cómoda junto con las medias. Los suéteres y las faldas en las perchas del armario. Los zapatos en el zapatero, teniendo cuidado de que no chirriara la puerta al cerrarse.

Dejó el impermeable sobre una silla; aquella noche no llovió como habían anunciado.

Seguidamente, se dirigió al aseo; después de cepillarse los dientes, se lavó la cara y volvió a su cuarto. Se sentó a los pies de la cama y comenzó a llorar amargamente.

Ahora tenía que pensar en su nueva vida; estaba embarazada.

En ese momento oyó cómo su madre pronunciaba su nombre. —Sí, madre, ya voy —dijo levantándose de la cama, secándose las lágrimas y estirándose la falda.

sábado, 2 de mayo de 2026

DE TAL PALO... (Microrrelato hasta 100 palabras)


 
CONCURSO RELATOS EN CADENA


El periódico lo es todo para ella. En casa nunca faltó uno. Creció viendo a su padre recortar las letras grandes de sus páginas; luego las pegaba haciendo notas que enviaba por correo. Cometía muchas faltas de ortografía, de ahí que los resultados de esas misivas no siempre fueran los esperados.

En aquella época pasaba largas temporadas con una de sus tías; le engañaban diciendo que su padre estaba de viaje.

Ahora hace lo mismo que él, pero utiliza guantes para no dejar rastro y además no comete faltas

Lo que más tiempo le ocupa es elegir a las víctimas.

jueves, 23 de abril de 2026

EL FAROLILLO DE LOS ILUSOS (Microrrelato hasta 100 palabras)


 
CONCURSO RELATOS EN CADENA

Los pliegan, los guardan en sus bolsos y se largan a otras ferias. La noria de cartón es fácil de recoger, pues mantiene los pliegues en buen estado. Los coches de choque los desinflan ocupando poco espacio. A los tifos les sacarán el aire caliente que les mantiene erguidos, mientras que los mástiles y las traviesas, al ser de madera, alimentarán la hoguera las noches que haga frío. El algodón dulce que no vendan se usará como apósito en las heridas.

Lo único que dejarán es el farolillo de papel que lleva escrito el deseo de aquel niño que le señala con el dedo mientras se eleva.


sábado, 18 de abril de 2026

LA RECREACIÓN (Microrrelato hasta 100 palabras)


 CONCURSO RELATOS EN CADENA

Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas. Todo estaba desordenado, fuera de control.

Un joven se distraía poniendo palitos de madera, uno detrás de otro, haciendo interminables hileras. Nadie a su alrededor fue capaz de indicarle que, si cada cuatro palitos cruzaba uno, el recuento sería más sencillo.

Despertó de su ensimismamiento pensando en qué había fallado.

En ese momento decidió hacer algunos cambios en el nuevo proyecto, lo llamaría La Recreación: en primer lugar, impediría a la serpiente trepar a los árboles; también cambiaría al pecado de fruta y, por último, crearía a la mujer primero, pero aún no tenía decidido si le daría un compañero.


lunes, 13 de abril de 2026

ADIÓS, MAMÁ, ADIÓS


 

En una hermosa mañana de primavera, un ruiseñor se posó en el alfeizar de la ventana de su habitación.

“Vamos, Pilar, levántate de la cama, prepárate, que tenemos que hacer un largo de viaje”.

“Un momento” — contesto Pilar.

“Dame un minuto más”, — continuó diciendo.

“Tengo que asegurarme de que a mis hijos no les falte nada; también quiero meter en la maleta algunas cosas, unos recuerdos. No ocuparán mucho, no me llevará mucho tiempo” —pensaba en voz alta.

En primer lugar, meteré aquellos años de mi infancia y juventud con mis hermanas y mi hermano, a mis padres, a los que tanto quise, a mi pueblo, a mis jotas.

Esto lo guardaré en un ladito de la maleta, en el fondo.

También recogeré el recuerdo que me queda de la vida junto a mi marido; aunque fue poco tiempo, mi amor por él duró hasta el final de mis días; mi etapa en Logroño; mi casa de Madrid y el nacimiento de mis tres hijos, lo que más he querido en el mundo. Estos recuerdos los doblaré con cuidado y los dejaré en el otro lado de la maleta.

“Vamos, Pilar, que se hace tarde”, —se empezaba a impacientar el ruiseñor.

“Por favor, ruiseñor, dame un rato más que tengo toda la eternidad para llegar a mi nuevo destino” —replicó Pilar.

Me viene a la cabeza el recuerdo de tanta gente que me quiso y yo quise tanto, a la que conocí en vida, a la que ayudé y me ayudó tanto.

Estos recuerdos los dejaré encima, con cuidado, para que no arrugue los otros recuerdos.

El ruiseñor impaciente le habló del exceso de recuerdos que había guardado y de que aún faltaba por meter su gran corazón que, a pesar de que se le había salido del pecho en vida, todavía tenía cabida y que cerrara ya la maleta, que el tiempo apremiaba, pero Pilar no quería llevárselo. “Se lo dejaré a mis hijos para que me recuerden y lo compartan con toda la gente de bien”. —le contestó. 
 
“Vamos, ruiseñor, ya es la hora”, —le dijo cogiendo la maleta. “Ya la tengo llena”, —sentenció.

Me despido, hijos, de vosotros y de esta vida, de mi familia y de todos los que de alguna manera tuvieron relación conmigo. Ya llegó mi hora.

Haced en vida hijos míos lo que intenté hacer yo; lo correcto, sin mirar a quién. Sed buenos.