CONCURSO RELATOS EN CADENA
Comenzó a morderme como, si me reconociera. Había pasado tiempo desde la última vez que le vi. Llovía aquel día, el cielo estaba oscuro. La solitaria carretera no llevaba a ninguna parte. El auto permanecía con las luces encendidas y el motor en marcha sobre la calzada cubierta de barro. En mitad del campo, un solitario poste pedía a gritos que lo dejara atado mientras los niños hacían de espectadores silenciosos, dando un aspecto desolador a la escena.
Al cabo de un
tiempo regresé con los críos ya crecidos. Solo quedaba el poste de madera. Junto
a él me abandonaron la última vez que los vi.

Ohhh, qué emotivo🥹🥹🥹
ResponderEliminar