CONCURSO RELATOS EN CADENA
No porque
no me quisieran, les oí decir a mis padres mientras firmaban unos documentos.
Al notar mi presencia, dejaron apresuradamente lo que estaban haciendo, ante mi
sorpresa, no tuvieron más remedio que contarme algo que cambiaría mi vida para
los restos. Nos sentamos y, de manera solemne y fría, mi madre me soltó sin
rubor que me habían adoptado. Cuando asimilé la noticia, insistí en que no se
preocuparan por mí. Entonces mi madre, mirándome a los ojos, me contestó que era
muy revoltoso y que estaban hartos de mí conducta, que recogiera mis cosas, que
estaban a punto de llegar mis padres adoptivos.
