Tiene mal aspecto, restos de sangre en la cara y magulladuras por todo el cuerpo. Deambula por la casa como un espíritu, intentando conectarse por todos los medios. Lástima que en ultratumba no existen las telecomunicaciones ni cargadores, de momento.
viernes, 28 de marzo de 2025
CONEXIONES FUTURAS (Microrrelato hasta 100 palabras)
Tiene mal aspecto, restos de sangre en la cara y magulladuras por todo el cuerpo. Deambula por la casa como un espíritu, intentando conectarse por todos los medios. Lástima que en ultratumba no existen las telecomunicaciones ni cargadores, de momento.
viernes, 21 de marzo de 2025
MALDITOS ABRAZOS (Microrrelatos hasta 100 palabras)
Amanecerá enseguida. Cuando eso ocurra se acercará a los acantilados con la urna y esparcirá las cenizas. Tendrá cuidado para que la brisa no se las devuelva.
Lo tiene decidido. Pasados unos días hará lo mismo con ella.
Dos años planeando este momento, justo desde aquel día en que por una de las casualidades de la vida los encontró abrazados en el parque.
domingo, 16 de marzo de 2025
TIOVIVO CASERO (Microrrelato hasta 100 palabras)
No recibió contestación.
La buscó por toda la casa. Llamó a los teléfonos de emergencias, sin resultado.
Apoyada en la encimera de la cocina, con lágrimas en los ojos, apenas distinguía algo que daba vueltas en la lavadora.
Allí estaba ella, risueña, con espuma en las cejas, suavizante en las mejillas y fabricando pompas de jabón con la boca.
martes, 4 de marzo de 2025
CARNAVAL CARNAVAL
Llevaba horas paseando entre los puestos, calle arriba, calle abajo y comenzaba a estar cansado. No había encontrado nada que le convenciera. Ya había decidido abandonar la búsqueda y volver de vacío cuando de pronto observó un pequeño callejón que se abría en uno de los lados de la calle y se fijó en una curiosa fachada, con una pequeña puerta de entrada, de madera, con el marco casi descascarillado, y de ambas jambas colgaban unos correajes sujetando unos objetos esotéricos y unas cuantas máscaras, con colores vivos, preciosas, con largas narices, que simulaban picos de aves, del tipo de las rapaces, otras en cambio, portaban grandes cascabeles en sus extremos, como las que usaban los bufones o saltimbanquis en épocas lejanas.
jueves, 27 de febrero de 2025
LOS LENTES DE LA ABUELA (Microrrelato hasta 500 caracteres)
DIVERSIDAD LITERARIA CONCURSO INTERNACIONAL
OTOÑO E INVIERNO IX
SELECCIONADO
Era el último día de escuela y del otoño. Guardó el cuaderno de hacer cuentas, el lápiz y la goma de borrar. Le gustaba llamarla goma de los aciertos, porque le permitía corregir los errores que cometía, pero apenas la usaba.
domingo, 23 de febrero de 2025
LA OFRENDA
Te sueño luna de mis sueños. En uno de aquellos, siendo tu creciente en unas de las fases, y yo joven todavía, soñé estar sentado en uno de tus extremos, mientras los pies se balanceaban en el vacío dejado por el estrellado universo, entretanto disfrutábamos el uno del otro, el mundo teníamos a merced nuestra.
Cuando el cansancio se apoderó de mi cuerpo, y los ojos se vencieron de sueño, luna mía, dejaste mi cabeza apoyada en tu blanco rezago mientras me susurrabas al oído unas hermosas notas de amor que yo en mi sueño tarareaba y las hice mías.
Ahora con el paso del tiempo, todavía recuerdo aquel encuentro ¿Qué clase de melodía regalaste mis oídos aquella noche estrellada, luna mía, que desde entonces me encuentro sometido a tu influjo y más que nunca unido a tus encantos y a aquellos compases de amor que suenan constantemente en mi cabeza y cambiaron mi vida?
Te miro y no me canso, luna del alma mía, me enamoras cada noche antes de que despierte el nuevo día y cuando te conviertes en luna llena en otra fase de las tuyas, vago por los caminos tarareando la melodía mientras busco tu brillo y de paso intento obtener alguna ofrenda que, en sacrificio, ofrecerte, mi hermosa luna. ¡Auuuuuuuu!
martes, 18 de febrero de 2025
EFICACIA PROBADA (Microrrelato hasta 100 palabras)
Manuel
decidió saltarse la merienda. Hace unos días tuvieron que llamar al veterinario. Algo le
pasaba al semental que no cumplía. Nada que no tuviera remedio, dijeron. Que le
diéramos unas gotas de un extraño potingue disueltas en el forraje, a la hora
de la merienda. En unos días estaría como nuevo, le aseguraron.
El bicho
le había costado mucho dinero y Manuel no se fiaba de su eficacia.
Había
trascurrido una semana y empezaba a estar cansado del sabor amargo del brebaje,
su mujer, en cambio, canturreaba a todas horas, con la blusa desabrochada y el
pelo suelto.






