Nada más cerrar el
libro, abrió el armario de su cuarto, se lo imagino repleto de vestidos y
trajes, estaba el de Cenicienta y el de Pinocho, el de caballero de la mesa
redonda, con su espada y todo, la bufanda de El Principito y el vestido de
Julieta, había también un corazón partido, una lanza de romano, y un universo
completo. Detrás de la ropa, imagino una puerta que se abría sola y se encontró
con el hombre de hojalata, un conejo que hablaba, un sancho panza, y un vampiro
muy serio. Eligió vestirse de astronauta, le apetecía dar un paseo por las
estrellas.
miércoles, 27 de septiembre de 2023
UN PASEO POR LAS ESTRELLAS (MICRORRELATO)
lunes, 18 de septiembre de 2023
ESTO VA DE....JUBILARSE
Esto va de
dos puertas enfrentadas
la primera es el final de un camino
largo, con curvas, con muchas paradas,
y miedos, y riesgos, y calor, y también frío.
Esto va de
un anónimo ciudadano
curioso, preguntón e inquieto
constante, divertido, un poco trasto
que, con esfuerzo, lo anduvo entero.
Y va de personas,
que le salían al paso
y que aparecían y se iban sin dar tiempo
y otras con los que viajo largos trechos
le enseñaron cosas, le dieron ejemplo.
Y va de
una gran mochila sobre la espalda
que la iba llenando sin darse cuenta
un consejo por aquí, una lección por allá
un hincar la rodilla, un tirón de orejas.
Y cumplió
los años y le llegó el turno
y en este punto nos encontramos
lo que ayer utilizaba con frecuencia
hoy, hoy no te creas que vale tanto.
El anónimo
sujeto adquirió un boleto
de joven, al cumplir su primera quinta
resulta que aquella compra tenía premio
y a ese pastel le corona hoy una hermosa guinda.
Y ahora,
al traspasar la primera puerta
tiene que abandonar la pesada mochila
llena de sueños, de errores y de aciertos
de caídas, de cicatrices y de heridas.
Y entonces
se abrirá la siguiente puerta
en cuanto la primera doble la esquina
y los posos queden posados en el fondo
y nuestro ciudadano seguirá, con su vida.
la primera es el final de un camino
largo, con curvas, con muchas paradas,
y miedos, y riesgos, y calor, y también frío.
curioso, preguntón e inquieto
constante, divertido, un poco trasto
que, con esfuerzo, lo anduvo entero.
y que aparecían y se iban sin dar tiempo
y otras con los que viajo largos trechos
le enseñaron cosas, le dieron ejemplo.
que la iba llenando sin darse cuenta
un consejo por aquí, una lección por allá
un hincar la rodilla, un tirón de orejas.
y en este punto nos encontramos
lo que ayer utilizaba con frecuencia
hoy, hoy no te creas que vale tanto.
de joven, al cumplir su primera quinta
resulta que aquella compra tenía premio
y a ese pastel le corona hoy una hermosa guinda.
tiene que abandonar la pesada mochila
llena de sueños, de errores y de aciertos
de caídas, de cicatrices y de heridas.
en cuanto la primera doble la esquina
y los posos queden posados en el fondo
y nuestro ciudadano seguirá, con su vida.
***
jueves, 31 de agosto de 2023
EL ATRIL
Una vez, no ha mucho de esto
ocurrió una bonita historia
quizá fuera verdad, o quizás no tanto
una hermosa niña cumplía años
en el jardín de la casa, en su fiesta
llegó la hora de pedir los deseos
la hora de soplar las velas.
La niña recordó en ese momento
el cuento de aquel flautista
que haciendo honor a su destreza
con una melodía sencilla y bella
consiguió que le siguieran las ratas
hasta las frías aguas de una charca
acabando de una vez por todas con ellas
y con la plaga que asolaba la comarca.
Pidió el deseo, el que tenía
pensado
aprendería a tocar instrumentos
leería las partituras y sus signos
rellenaría los pentagramas de notas
bemoles, corcheas y sostenidos
y cuando estuviera preparada
iría por las ciudades y los pueblos
y haría como el flautista del cuento
acabaría con las plagas del momento:
la desigualdad y la falta de respeto
la violencia, el dolor y la avaricia
las guerras, los límites y el odio
con las banderas y los himnos,
todos seriamos iguales y todos distintos
y otras muchas, que no menciono
porque no acabaría este cuento.
Las seguirían al oír sus melodías
y para entonces la tierra sería plana
y arrojaría el mal por los extremos,
el deseo por fin quedaría cumplido,
entretanto le entregaron un regalo
sorprendida, lo abrió muy despacio
era un hermoso atril plateado
enseguida la niña pensó en su deseo
este regalo sería solo el primer paso.
ocurrió una bonita historia
quizá fuera verdad, o quizás no tanto
una hermosa niña cumplía años
en el jardín de la casa, en su fiesta
llegó la hora de pedir los deseos
la hora de soplar las velas.
el cuento de aquel flautista
que haciendo honor a su destreza
con una melodía sencilla y bella
consiguió que le siguieran las ratas
hasta las frías aguas de una charca
acabando de una vez por todas con ellas
y con la plaga que asolaba la comarca.
aprendería a tocar instrumentos
leería las partituras y sus signos
rellenaría los pentagramas de notas
bemoles, corcheas y sostenidos
y cuando estuviera preparada
iría por las ciudades y los pueblos
y haría como el flautista del cuento
acabaría con las plagas del momento:
la desigualdad y la falta de respeto
la violencia, el dolor y la avaricia
las guerras, los límites y el odio
con las banderas y los himnos,
todos seriamos iguales y todos distintos
y otras muchas, que no menciono
porque no acabaría este cuento.
y para entonces la tierra sería plana
y arrojaría el mal por los extremos,
el deseo por fin quedaría cumplido,
entretanto le entregaron un regalo
sorprendida, lo abrió muy despacio
era un hermoso atril plateado
enseguida la niña pensó en su deseo
este regalo sería solo el primer paso.
***
lunes, 21 de agosto de 2023
LA LISTA
Una lista,
con apuntes y unas notas,
esa idea le rondaba la cabeza,
cosas que quiso hacer y no hizo,
y cosas que hizo sin querer hacerlas.
Empezó rellenando el segundo apartado:
nunca pedí deseos al soplar las velas
volé alto, teniendo los pies atados,
respeté los secretos de mis enemigos
oculté la otra mejilla, siendo requerida
y alimenté cuchicheos y monsergas,
en las frías noches de Navidad
me quedé dormido la noche de reyes
y no comprobé como entraban en casa
a dejar los regalos los Reyes de Oriente.
En el otro apartado anotó rápidamente:
coger in fraganti y en plena faena
a ese dichoso ratoncito Pérez
que hurgaba bajo las almohadas
canjeando los pequeños dientes
por unas cuantas y escasas monedas.
Ver alguna vez a un ratoncito colorado
era una espina que tenía clavada
saber si era verdad o le habían engañado,
tampoco he cazado gamusinos, escribió,
ni me he enfrentado al hombre del saco
ni he visto echar fuego a los dragones
a los dragones de los cuentos.
***
esa idea le rondaba la cabeza,
cosas que quiso hacer y no hizo,
y cosas que hizo sin querer hacerlas.
Empezó rellenando el segundo apartado:
nunca pedí deseos al soplar las velas
volé alto, teniendo los pies atados,
respeté los secretos de mis enemigos
oculté la otra mejilla, siendo requerida
y alimenté cuchicheos y monsergas,
en las frías noches de Navidad
me quedé dormido la noche de reyes
y no comprobé como entraban en casa
a dejar los regalos los Reyes de Oriente.
En el otro apartado anotó rápidamente:
coger in fraganti y en plena faena
a ese dichoso ratoncito Pérez
que hurgaba bajo las almohadas
canjeando los pequeños dientes
por unas cuantas y escasas monedas.
Ver alguna vez a un ratoncito colorado
era una espina que tenía clavada
saber si era verdad o le habían engañado,
tampoco he cazado gamusinos, escribió,
ni me he enfrentado al hombre del saco
ni he visto echar fuego a los dragones
a los dragones de los cuentos.
***
viernes, 4 de agosto de 2023
YA LLEGAN, YA ESTÁN AQUÍ
El tercer domingo, el día más grande
enseguida empezarán las fiestas
de agosto, o quizá caiga en martes
si no recordaba mal las fechas.
Sin quererlo le invadieron recuerdos
su padre, su madre, su nacimiento,
a finales de los cincuenta, en el paseo
alegría efímera, pero fue de cuento.
Más adelante, volvería a su pueblo
unos ratos, muy pocos, de visita,
saboreaba la ocasión, el instante
la gente, cada piedra, cada esquina.
Le recuerdan las tardes en las eras
entre hormigas, pájaros, lagartijas
o jugando con una desinflada pelota
en verano, cayendo un sol de justicia.
O cuando aprendió a montar en bici
por la calle Mayor, una tarde noche
sin luces, sin frenos y sin miedo
las rodillas maltrechas y con golpes.
Recuerda el tañer de las campanas
disciplinadas, solemnes, dando las horas
en duermevela, acostado sobre la cama
les iba pasando lista, una detrás de otra.
Y las tardes nubladas de invierno
en la estación, a la entrada del pueblo,
en los silos, donde se guardaba el grano
con el bocadillo y soplaba el cierzo.
Y de pequeño, camino del huerto
con los primos, las primas, con el abuelo
frente al camposanto, el río con su lodo
el huerto en silencio, y mis recuerdos.
Las fiestas ya están aquí de nuevo,
y las ganas, poco a poco, en aumento
este año sabe que no faltará a la cita,
el baúl de los recuerdos estará abierto.
***
enseguida empezarán las fiestas
de agosto, o quizá caiga en martes
si no recordaba mal las fechas.
su padre, su madre, su nacimiento,
a finales de los cincuenta, en el paseo
alegría efímera, pero fue de cuento.
unos ratos, muy pocos, de visita,
saboreaba la ocasión, el instante
la gente, cada piedra, cada esquina.
entre hormigas, pájaros, lagartijas
o jugando con una desinflada pelota
en verano, cayendo un sol de justicia.
por la calle Mayor, una tarde noche
sin luces, sin frenos y sin miedo
las rodillas maltrechas y con golpes.
disciplinadas, solemnes, dando las horas
en duermevela, acostado sobre la cama
les iba pasando lista, una detrás de otra.
en la estación, a la entrada del pueblo,
en los silos, donde se guardaba el grano
con el bocadillo y soplaba el cierzo.
con los primos, las primas, con el abuelo
frente al camposanto, el río con su lodo
el huerto en silencio, y mis recuerdos.
y las ganas, poco a poco, en aumento
este año sabe que no faltará a la cita,
el baúl de los recuerdos estará abierto.
jueves, 27 de julio de 2023
VUELA UROGALLO, VUELA
Hoy no canta el urogallo
no tiene ganas de alzar el vuelo
torpe, corretea entre los acebos
volar, no puede hacerlo.
Las madreselvas corren la voz
en los jardines y los huertos,
en los campos y los prados
el abuelo no quiere llegar a viejo.
Ha llegado el momento
la autoridad lo dejó muy claro
empieza por recoger sus cosas
no es el mismo, se siente raro.
Papeles y demás contenidos,
ya es historia el material usado
en los rincones, en los cajones
varios años, en tan solo un rato.
Algo se le ha metido en un ojo
aprovecha para aflorar sus penas
una lágrima y en la garganta, un nudo
los recuerdos recorren sus venas.
Ya nada volverá a ser lo mismo
los días serán cortos de tiempo
y en el horizonte, varios años
y muy largos en los recuerdos.
¿Volverán aquellas mañanas?
Solo el tiempo dará la respuesta
no olvidaré entregar las llaves
hoy, el día acabará sin fuerzas.
Hoy no tiene ganas el urogallo,
ni cantará ni alzará el vuelo
las madreselvas correrán la voz
el abuelo no quiere llegar a viejo.
torpe, corretea entre los acebos
volar, no puede hacerlo.
en los jardines y los huertos,
en los campos y los prados
el abuelo no quiere llegar a viejo.
la autoridad lo dejó muy claro
empieza por recoger sus cosas
no es el mismo, se siente raro.
ya es historia el material usado
en los rincones, en los cajones
varios años, en tan solo un rato.
aprovecha para aflorar sus penas
una lágrima y en la garganta, un nudo
los recuerdos recorren sus venas.
los días serán cortos de tiempo
y en el horizonte, varios años
y muy largos en los recuerdos.
Solo el tiempo dará la respuesta
no olvidaré entregar las llaves
hoy, el día acabará sin fuerzas.
ni cantará ni alzará el vuelo
las madreselvas correrán la voz
el abuelo no quiere llegar a viejo.
***
viernes, 21 de julio de 2023
ABANDONADO
Se acercó una mañana al pueblo
un paseo, unas compras y un almuerzo
era un buen motivo, una excusa
haría noche, si le venciera el sueño.
Su apellido precedía de las
montañas
era una mujer grande, analfabeta
de fuertes convicciones y buen gusto
de gran corazón, decidida y risueña.
Vestía blusas anchas y vistosas
botas camperas y faldas de vuelo
mucha bondad y demasiado peso
sentido común y el pelo suelto.
Era gracioso verla por el pueblo
pasos cortos, atrevidos y resueltos
con la sonrisa tapándole los ojos
y a la espalda, su bolso pequeño.
Así era nuestra protagonista
con abundantes colores y pocos grises
con el alma mordida y alguna costura
y maquilladas sus cicatrices.
Esa tarde, al doblar una esquina
unos sollozos alteraron su paseo
venían de un triste y sucio rincón
lleno de restos, orines y deshechos.
Y entre gimoteos y lamentos
rodeado de mugre y porquería,
indefensa, sedienta y aterida de frío
asomaba una cabeza de color sepia.
Preguntó puerta por puerta
sin descanso, buscando al dueño
los resultados iban siendo escasos
y se estaba acabando el tiempo.
Compro agua, leche y un cuenco
un cojín, una correa y una manta
y decidió lo que deciden todos
adoptarla y llevársela a casa.
***
un paseo, unas compras y un almuerzo
era un buen motivo, una excusa
haría noche, si le venciera el sueño.
era una mujer grande, analfabeta
de fuertes convicciones y buen gusto
de gran corazón, decidida y risueña.
botas camperas y faldas de vuelo
mucha bondad y demasiado peso
sentido común y el pelo suelto.
pasos cortos, atrevidos y resueltos
con la sonrisa tapándole los ojos
y a la espalda, su bolso pequeño.
con abundantes colores y pocos grises
con el alma mordida y alguna costura
y maquilladas sus cicatrices.
unos sollozos alteraron su paseo
venían de un triste y sucio rincón
lleno de restos, orines y deshechos.
rodeado de mugre y porquería,
indefensa, sedienta y aterida de frío
asomaba una cabeza de color sepia.
sin descanso, buscando al dueño
los resultados iban siendo escasos
y se estaba acabando el tiempo.
un cojín, una correa y una manta
y decidió lo que deciden todos
adoptarla y llevársela a casa.
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