El pequeñín
sonreía a pesar del frío
la
noche era gélida y estrellada
de
casualidad encontraron este antro
por
falta de pago dejaron su casa.
les
habían prestado un bajo,
cortesía
del vecino del cuarto
sucio,
destartalado y abandonado.
María
se disponía a preparar la cena
José salió a terminar un
trabajo,
papas,
un poco de pan y unas hojas de berza.
reía a
pesar de tener hambre
en eso
que llaman a la puerta
una vecina,
mayor y también madre.
unas
mantas y una almohada para el niño,
que
había oído, que le habían dicho,
que
había en esa casa un recién nacido.
uno
traía el corazón en la mano,
otro,
una gran sonrisa y muchos abrazos,
un
tercero, de tez más oscura, escuchaba los relatos.
el
niño hacia carantoñas a un perro y un gato,
José
regresó de ganar unas monedas,
esa
noche repicaron campanas y cantó un gallo
jueves, 17 de diciembre de 2020
NAVIDAD 2020
viernes, 11 de diciembre de 2020
LA LUMBRE
Cabalgando todo el día, cansado,
con los pies en tierra, sucio y hambriento,
la montura sobre uno de los hombros
el caballo en su hábitat, a cubierto.
Como si de un ceremonial se tratara
recoge unos troncos para hacer fuego
no sabe si son de encina o de fresno
los amontona y ordena en el suelo.
Con abstractos dibujos hechos a mano
en su vieja
montura, de cuero viejo
con hilos de oro ya deshilachados
apoyara la cabeza llegado el momento.
Para no pasar frio en la madrugada
una vieja manta le servirá de escusa
una lata abollada que contenía alimento
hoy la usara de cazo para la causa.
Solitario y en soledad, azuza el fuego
todavía no se explica cómo llegó a esto
con el sonido del crepitar de las brasas
al abrigo de la lumbre, su único techo.
***
con los pies en tierra, sucio y hambriento,
la montura sobre uno de los hombros
el caballo en su hábitat, a cubierto.
Como si de un ceremonial se tratara
recoge unos troncos para hacer fuego
no sabe si son de encina o de fresno
los amontona y ordena en el suelo.
Con abstractos dibujos hechos a mano
en su vieja montura, de cuero viejo
con hilos de oro ya deshilachados
apoyara la cabeza llegado el momento.
Para no pasar frio en la madrugada
una vieja manta le servirá de escusa
una lata abollada que contenía alimento
hoy la usara de cazo para la causa.
todavía no se explica cómo llegó a esto
con el sonido del crepitar de las brasas
al abrigo de la lumbre, su único techo.
viernes, 4 de diciembre de 2020
PEQUEÑAS COSAS SIN IMPORTANCIA
el grifo que gotea y no para nunca
el lapicero romo en uno de los extremos
con la punta rota y sin tener un sacapuntas.
los dibujos de la infancia, garabateados
toda una vida siendo buena persona
esos segundos mirando una foto del pasado.
consumir calorías vacías, ¡están tan ricas!
el décimo de lotería que nunca toca
la colección de cromos, pegatinas o canicas.
una hoja en blanco esperando tu puño y letra
olvidar los fracasos o mejor no recordarlos
lágrimas de alegría y también de pena.
caminar por la cuerda floja sin mirar el suelo
encontrar la aguja en el pajar sin más
insistir para que se cumplan tus sueños.
viernes, 27 de noviembre de 2020
UNA CANCIÓN
al menos lo intento, o eso creo
llena de versos y divida en estrofas
antes de que me venza el descuido,
pienso en poesía, escribo en prosa
adormilado como estoy, mi rato preferido.
Escribiendo notas, me viene a la memoria
historias que recuerdo y otras no tanto
confuso, confundo realidad con sueños
¿Me lo estoy inventando o sueño despierto?
ha pasado tanto, tanto tiempo de aquello
que acabo mezclando fantasías con anhelos.
Tengo un lapicero, raído y roído
que me trae recuerdos de la infancia,
un cuaderno rescatado del olvido
y otros elementos propios del momento
al servicio de mis propósitos o eso creo
una canción mal escrita es mi objetivo.
Contiene amores, rasguños y celos,
desengaños y paseos por los cielos
noches estrelladas y cielos cubiertos
gotas de lluvia deslizándose por las mejillas
sirviendo de coartada a mis lágrimas,
justo cuando más triste me encuentro.
Esperando que algún día seas recitada
recogeré del suelo todos los folios arrugados
de intentar sin éxito ahogar la impotencia
lanzando triples a la cesta desde mi maltrecho ego
con las historias escritas sacadas de la nada
y cuando algún valiente te ponga música,
solo entonces conseguirás tener alma
canción triste de mis recuerdos o eso creo.
viernes, 20 de noviembre de 2020
¡¡¡QUE BONITO!!!
Las pequeñas cosas que nos rodean
las que tenemos delante y pasamos de largo
la elegancia de una copa de buen vino
la abundancia asociada al reparto.
La sencilla formula de la felicidad
ofrecerte sin esperar nada a cambio
la espera a una proposición romántica
el mar estando en calma y también bravío.
La culpa por sofocar una disputa
el tiempo parado en un reloj de pulsera
la luna cuando no la perdemos de vista
o cuando está menguante o está llena.
Las necesidades básicas cubiertas,
el mar, sin tropezones, sin pateras,
con sus bichos, su aroma y sus olas,
los paseos dando puntapiés a las piedras.
Los pájaros cuando van dejando el nido
los otros paseos cogidos de la mano
las hojas al caer, anunciando el invierno
los bebés dando sus primeros pasos.
viernes, 13 de noviembre de 2020
PENSIONISTA
caminaba despacio,
ladeando la cabeza,
mirando la calle de lado a lado,
de vez en cuando también al suelo,
el suelo que dejaba
a cada lado del zapato,
como queriendo encontrar
lo que perdió un día.
curtido en mil batallas
aun habiéndolas ganado todas,
parecía vencido, derrotado,
iba pensando en sus cosas,
en sus cosas del pasado,
y también en las de ahora.
un hijo ya crecido,
antes era más fácil,
cuando vivía su único amor,
el amor de su vida,
le hacía reír y le daba sentido,
al que había querido tanto.
tendría que estar en casa,
escuchando la radio,
con su único hijo, ya crecido,
recibió una carta del banco,
hay arreglar no sé que de unos datos,
y podían peligrar sus ingresos,
el ya no está para esos trotes,
antes todo era más sencillo,
quiere vivir tranquilo
con su único hijo, ya crecido.
viernes, 6 de noviembre de 2020
UNA HISTORIA CUALQUIERA ¿CUAL ES LA TUYA?
Su historia era muy sencilla,
vio la luz el siglo pasado,
de infancia dichosa, afortunada
en un entorno feliz, despreocupado.
Un día, la felicidad ya no lo fue tanto,
de repente el tiempo se quedó congelado,
aparecieron el dolor y las lágrimas
siendo cinco, quedaron solo cuatro.
Mientras su madre buscaba sustento
salió del nido a edad tempana,
y van pasando los años y la vida
¿el colegio? a mucha distancia, lejos de casa.
Y van pasando los años y los días
muchos de ellos fuera del barrio,
no había tiempo que perder, acabados los estudios
al mundo laboral sin tomar un respiro.
De amores tardíos, todavía hoy perduran,
con hijos y un árbol plantado ¿y el libro, para cuando?
canas en el pelo y en los recuerdos
a puntito de hacer cuentas con el Estado.
Vivió un cambio de siglo
la caída de una dictadura,
las urnas y gobiernos corruptos,
mantiene las ideas sin abandonar su lucha.
Abandonó hace años el pelo largo,
por otro más corto y arreglado,
sigue cojeando del pie izquierdo, un poco,
no es ni azul, ni rojo, más bien colorado.
Esta es una historia anónima
una historia cualquiera, de tantas una,
¿y tú, no tienes nada que contar?
¿ cuál es tu historia, cuál es la tuya,?
***






