viernes, 24 de abril de 2020

¿EN ALTA MAR?






Pobre delfín, ya no ríe,
no enseña los dientes
no puede abrir la boca
aunque no quiere, la tiene cerrada,
a su alrededor una mordaza,
de una bolsa, se le enredó el asa,
¿en alta mar? no puede ser,
pero así es.

Pobre tortuga, todo el día encerrada,
en su caparazón, en su concha,
no puede beber agua, ni tomar el sol
y yo pensando que era feliz,
no puede sacar la cabeza,
de una bolsa, se le enredó el asa,
¿en alta mar? no puede ser,
pero así es.

Pobre sardina, nadando panza arriba,
tomando el sol, a estas horas del día,
no la creía tan atrevida,
mas no se mueve, esta quieta,
tiene puesta seis camisas,
le aprieta de pies a cabeza,
como las que rodean las cervezas
y luego tiramos al río,
¿en alta mar? no puede ser,
pero así es.


***

jueves, 16 de abril de 2020

LOS LIRIOS DEL CAMPO


En los hermosos atardeceres de primavera,
esos que te dejan prendado mirando el horizonte,
pasando el rato esperando que el sol se meta,
cubierto por esa línea que pone a prueba la vista,
jaspeado por algún montículo lejano que acelera su puesta,
llega el momento de preguntar a los cuatro vientos,
¿Por qué tuviste que irte, sin avisar, sin darnos tiempo?
No era el momento, no estoy preparado,
 no puedo caminar solo sin ti, todavía.

Por quién dobla las campanas, por quien repican,
su tañido va rompiendo la tarde a todas horas,
y martillea mi cabeza, poco a poco,
no, no me digáis por quien, no quiero saberlo,
no quiero rodearme de dolor y de pena,
no quiero ser yo quien sufra la pérdida de un ser querido,
debería estar prohibido, marcharse al otro mundo,
cuando estamos atados de pies y manos,
cuando llevamos tanto tiempo confinados,
quiero salir, quiero darte muchos besos, un abrazo,
más no puedo salir a la calle, no me dejan verte,
no sé dónde acudir, dónde buscarte,
donde mostrar mi amor, estar contigo un rato,
donde llevarte un bonito ramo de flores.

Decidme bellos lirios del campo,
vosotros que tenéis una vida salvaje y placentera,
que os pasáis los días aireando vuestros pétalos,
con la suave brisa de los atardeceres,
recibiendo los tenues rayos de sol,
 que os dan tanto color y brillo,
decidme bellos lirios del campo,
¿Por qué tiene que ser la vida tan traicionera?
Si tanto os quieren, ¿por qué no os dejan quietos?
¿Por qué empeñarse en demostraros el amor,
arrancando vuestras raíces de este suelo,
y ubicaros en otros lares, otros jarrones, otros tiestos?


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miércoles, 8 de abril de 2020

LA PRIMAVERA


La primavera presentó sus credenciales,
por sorpresa, instalándose en nuestras vidas,
 con timidez, de puntillas, a escondidas,
sin haber tachado el día en el calendario,
y en muchos relojes sin adelantar la hora,
aunque no lo parezca, de esto, hace ya varios días.

Qué decir de abril, sus tradiciones, de sus ferias,
de sus aguas mil, de la lluvia que nos empapa la ropa,
ese agua que ahora veo resbalando por las ventanas,
cayendo por los canalones a los patios,
formando charcos en las calles,
regando jardines vacíos, limpiando las calzadas.

De las saetas, este año se quedaran en las gargantas,
a medio camino entre una grandiosa salida,
y una honrosa espera, que ni siquiera a escondidas
podrán ver la luz los lamentos y quejios,
que con tanto fervor lanza el saetero de turno.

¿Y de mayo? que vendrá florido y hermoso,
celebraremos el primer domingo por todo lo alto,
saldremos a la calle, no estaremos todos,
seres queridos que en este durísimo trayecto,
se habrán apeado por los motivos que todos sabemos;
Se celebraran bodas, bautizos, comuniones,
en algunos casos con un poquito de retraso.

Con muchísimas ganas de disfrutar,
con las flores luciendo en macetas y tiestos,
engalanando las casas, los balcones, las ventanas,
nos presentaremos en el sexto mes del año,
a diestro y siniestro repartiendo besos y abrazos.

La vida sigue y sigue, cicatrizaran las heridas,
perseguiremos los embustes y las mentiras,
a los que las fabricaron y a sus transportistas,
descubriremos que solos, somos débiles e indefensos,
ojala no olvidemos nunca la lección aprendida.

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viernes, 3 de abril de 2020

Y DE REPENTE


Y de repente, el mundo ya no gira,
se congela el tiempo, los deseos, las ganas,
el hoy, el ahora mismo y también el mañana,
porque hasta nuevo aviso, volverá a ser como hoy,
igualito que un preso en su celda confinado,
de pared a pared, de lado a lado, contando los pasos,
lo que hoy es tu hogar, ayer fue tu casa,
ahora pareces un extraño enjaulado,
y yo que no puedo estarme quieto, siendo como soy,
puedo descubrir un mundo nuevo ¿y por qué no?

Descubro habilidades, que creía solo existían en el prójimo,
lo que siempre estaba a tu vera, sin distraerte
lo tienes en cuenta, cobra sentido, ahora,
puedes empezar por conocerte a ti mismo,
a darte importancia, mirarte por dentro,
a darle valor a las pequeñas cosas.

También puedes asomarte a la ventana,
y ver que hay vida ahí afuera,
los pájaros siguen cantando, disfrutando de su libertad,
como si la cosa no fuera con ellos
como si nada hubiera ocurrido,
los limoneros en flor, disfrutando de la primavera,
el olor del azahar, cubriendo los jardines vacíos,
que un día no muy lejano, volverán a estar llenos.

Y nosotros castigados, pensando donde estuvo el fallo,
de quien fue la culpa de llegar donde hemos llegado,
¿quién nos enmendara la plana?
¿cuánto nos durara el cargo de conciencia?
yo desde luego, pienso poner los pies en la tierra,
y ver la vida de otra manera, eso sí que lo tengo claro.

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viernes, 27 de marzo de 2020

IMAGINA



Imagina, un mundo al revés,
donde no existen ni truco ni trato,
y todo lo que parece, es lo que realmente ves,
donde el sur es el norte,
y el norte yace a sus pies,
donde el oro, si es todo lo que reluce,
y los billetes, los billetes no hacen falta para comer.

Imagina, un mundo al revés,
donde la envidia ¿eso qué es?,
la violencia, se reduce a dar abrazos
queriendo y sin querer,
donde las pistolas no saben disparar
y las balas, tiempo ha, se llevaron a reciclar.

Imagina un mundo al revés,
donde los pequeños detalles son grandes en realidad,
los balcones son improvisados escenarios,
llenos de gente cantando a los cuatro vientos
y nosotros aplaudiendo a rabiar,
a unos actores que no vemos en escena,
porque están en la calle actuando de verdad.

Imagina un mundo al revés,
donde todos los oficios sean importantes,
que el ingeniero valga lo mismo que el carpintero,
donde salga derrotado, el “yo primero”,
los advenedizos no tengan nada que hacer
y los necios, se aburran antes y después.


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jueves, 19 de marzo de 2020

DESDE MI VENTANA


No se ve a nadie, por más que miro,
paseando por las calles,
sé que están en sus casas, detrás de los muros,
los oigo, los siento, sus ocurrencias, sus aplausos,
aprendiendo a vivir, de otra manera, con otras formas,
buscando en los diccionarios, cuánto dura la paciencia,
como si nos consolara ver esa virtud escrita en blanco y negro.

Al otro lado, en otra especie de mundo,
los días tienen 25 horas o más,
eso se ve en las marcas que dejan en los rostros,
en el cansancio, en los dobles turnos,
trabajadores que ven el amanecer en sus puestos de trabajo,
gente que se debate entre la enfermedad y la muerte,
con el único consuelo de las personas que están a su lado,
que cuidan de ellos, suministrando algunos fármacos,
tomando los pulsos, en los casos que son necesarios,
trasladándolas a otros centros o cogiéndoles la mano.

Y menos mal que los suministros están asegurados,
aguantando lo que no está escrito al volante,
con las sirenas, con los carritos o reponiendo los estantes,
vivimos en un castillo de naipes,
una carta mal puesta, una corriente de aire,
y el estado del bienestar se desmorona,
nunca habremos estado tan cerca
a pesar de tener que guardar una distancia impuesta,
es todo tan artificial, tan momentáneo, tan presente….

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viernes, 13 de marzo de 2020

EL SILLÓN


Solo de verte, dan ganas de estirar los brazos,
de iniciar ejercicios de estiramientos,
como si se tratase de una tabla de gimnasia, impuesta,
levantarlos hacia el cielo o parecer un crucificado,
restregarme los ojos, con ganas,
también forma parte del juego.

Es un vicio, bostezar como en mis mejores tiempos,
hasta hacerme casi daño donde se juntan los labios,
de abrir tanto la boca hasta casi romper sus huesos,
pero debo ser fuerte, a mis deseos no debo hacer caso,
no debo mirarte a los ojos, mejor dicho a tus reposa brazos,
antes del domingo o como muy pronto, la tarde del sábado.

Entre semana, que si voy a la cocina,
que si me asomo a la ventana,
paso delante de ti, un montón de veces,
tengo tantas ocasiones de quitarme las ganas…
y tantas ocupaciones que anhelarte es casi pecado.

Tropiezo contigo a menudo, quizá sea mi mente,
que desea estar a tu lado, con la mantita de cuadros,
con la mesita baja a la distancia precisa,
después de recoger la mesa, y lavarme los dientes,
ya va siendo hora que me acojas en tus brazos,
de estirar las piernas cual guerrero derrotado,
lástima que para el objetivo deseado,
todavía queda, a fecha de hoy, mucha semana.

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