viernes, 24 de febrero de 2023

SE HIZO MAYOR


 
Eran las ocho, calculó a ojo,
aunque no sonaron los cuartos,
en el reloj de la iglesia, en la plaza,
el mismo que veía, desde la cama,
donde estaba postrado, esperando;
a base de golpes, zancadillas y duelos
se hizo mayor, siendo aún tierno
y sin desearlo, dicho sea de paso;
para eso tampoco le pidieron permiso,
asiduo a las malas compañías,
conocía como pocos los bajos fondos,
antros, tugurios y locales por el estilo,
los argots callejeros, los chascarrillos,
sonidos guturales jamás oídos,
silbidos a dos, tres y cuatro dedos
los gritos de aviso, de dolor y de peligro
los trapicheos y los juegos de cartas,
había sido trilero, tahúr, embaucador
tramposo, farsante y fullero
escurridizo como pocos y travieso
presumía de un diente de oro y de navaja
aunque esta última solo la usaba
para limpiar de mugre las uñas de sus dedos,
jamás tuvo un delito de sangre
ni falto el respeto al género opuesto,
vivió mejor que muchos, estaba claro,
pero con la sensación que le faltaba algo
y como suele pasar en estos casos
le atrapo una enfermedad rara
y ahora empezó a coger miedo
y por eso, chequea el reloj de la plaza
postrado en su cama, esperando…
 
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martes, 14 de febrero de 2023

14 FEBRERO SAN VALENTIN


 
Tenía suerte de vivir a las afueras
a la salida del pueblo, en un extremo
desde uno de los balcones de la casa
veía el campo, al otro lado de la calzada;
para hacer unos apaños, salió temprano,
aquella fría mañana, a eso y a otra cosa
que le rondaba la cabeza, hacía unas jornadas
acabada la tarea, enfilo el camino de vuelta,
por la rambla, el que conduce a los huertos,
"el camino largo", le llamaban, los más viejos
cruzaba el río, por las acequias, hasta las eras
y pasaba por la puerta del camposanto
entre tanto se agachaba y recogía flores,
unos jacintos silvestres, unas collejas
madreselvas, lavandas y manzanillas
e hizo un hermoso ramillete de flores
más adelante cogió margaritas y amapolas
unas anémonas, malvas, tomillo y romero
con una espiga a modo de cuerda,
ató los tallos, con un nudo y varias vueltas,
quedó precioso el ramo, hermoso de color
y variado de tamaño y de formas
“para mi esposa, que la quiero tanto” pensó,
al llegar a casa, fue corriendo a su encuentro,
la encontró en la azotea, recogiendo unas cosas
con el ramo asido en una de las manos
y ambos fuera de su vista, apoyados sobre la espalda
abrazo a su mujer como no lo había hecho nunca
con el brazo que le quedaba suelto,
y le entrego el ramillete de flores silvestres,
cogió una que se le había caído al suelo
y a modo de broche, la coloco en su pelo.

 

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viernes, 10 de febrero de 2023

EL PASEO


 
Le colgaban los pies y las piernas
daba igual donde se sentara:
en las aceras, en una moneda,
en los columpios, en las ramas.
 
Y por las ramas también se iba
y mucho y por las más altas
cuando explicaba alguna cosa
o alguna ocurrencia expresaba.
 
Y rodeos y vueltas ni te cuento
su distancia más corta no era recta
nunca tenía prisa para nada
siempre último en cruzar las metas.
 
Le gustaba jugar en el parque
con frío, lloviera o hubiera nieve,
pintar caras y contar con los dedos
de tres en tres, hasta llegar a nueve.
 
Andaba deprisa, pasos cortos,
en cambio, de correr no era devoto
mejor en triciclo, patines o patinete,
pero prefería más, estar en reposo.
 
Y cogerle de la mano
y que le preguntase, ¿dónde vamos abuelo?,
y sin cruzar más palabras
andar y andar, hasta tocar el cielo.
 
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viernes, 27 de enero de 2023

LÁGRIMAS


 
Se levantaba cada día, muy temprano
doblaba la ropa y ordenaba los trastos
adecentaba la casa y la recogía, lo primero,
preparando el desayuno, se le iba un rato.
 
Las mochilas, los deberes y los abrigos
los alineaba en las paredes del pasillo,
despertar a la tropa, era todo un reto,
pero ella disfrutaba de ese momento.
 
Llegaba la parte más dura de la jornada
preparar a su padre para llevarlo al centro
“vamos papa, levanta que ya es la hora”
asearle y vestirle, llevaba su tiempo.
 
“¿Quién eres tú?” le pregunta a destiempo
“soy tu hija, papa, la que siempre has querido”
“¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Dónde vivo?”
“quiero irme a mi casa, aquí estoy perdido”.
 
Otro día sin poder contener las lágrimas
está embarazada, de muchas semanas
no sabrá nunca que tendrá otra nieta
un descuido, otra vez la camisa manchada.
 
A punto de salir para enfrentarse al día
su padre le suelta algunas perlas
que, si tiene familia, que no se acuerda
y yo cogiéndole la mano, cierro la puerta.
 
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viernes, 20 de enero de 2023

LA CONCIENCIA


 Oyó un ruido, como un chisteo
una voz que le hablaba,
o eso pensó, se giró de inmediato
no vio a nadie a sus espaldas.
 
Ni rastro, se quedó confundido,
últimamente ocurría, a menudo
le hacía reproches, como enfadado
a la altura del oído, estaba seguro.
 
Llegó a pensar que era su sombra
“no digas eso o eso no lo hagas”
en cualquier lugar, a todas horas
de noche o por las mañanas.
 
Le repetía una vez tras otra:
“piensa antes de decirlo,
te arrepentirás de haberlo hecho
no maldigas o cede el asiento”.
 
A decir verdad, si le hacía caso
era más feliz, pues evitaba disgustos
veía las cosas de otra manera
hacía lo correcto, estaba a gusto.
 
Y así, con el paso del tiempo
dejo de oír voces y chisteos
ni correcciones, ni reproches
ni maldecía ni juraba en hebreo.
 
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domingo, 8 de enero de 2023

LA TETERA


 

Las hojas, caídas, olvidadas

en los solitarios caminos,

abandonadas de mala manera,

señalan con el dedo el final del otoño.

 

Con la llegada del invierno

los árboles muestran sus vergüenzas,

la tetera silva inquieta,

anda soltando lastre, hace rato.

 

El día está triste,

y yo alicaído, yo tengo frío.

 

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viernes, 30 de diciembre de 2022

LAS VIEJAS BOTAS

 


Se calzó las botas viejas
sin cordones y sin lengüeta
con las suelas desgastadas
de tanto andar por los caminos
sorteando obstáculos y piedras.
 
Y por el paso del tiempo
y el polvo levantado y tragado
a lo largo de su existencia
agarrado como un adorno
al empeine y a la puntera
y con el talón medio comido
de arrastrarlas sin cuidado.
 
Metió la guitarra en su funda
y con un giro estudiado
la clavó en su maltrecha espalda
la misma que le avisa de las lluvias
del frío, del cambio del tiempo.
 
Saboreando una espiga de trigo
en la boca, como si fuera un abuelo,
y con la mirada puesta en el camino
recuerda el día que lo dejo todo,
un mal día, una visita inesperada
en lugar de estar en otro sitio,
vio lo que no tenía que haber visto
el amor de su vida, con un amigo.
 
Aprovecha las paradas y las pausas
para improvisar unos acordes
tomar apuntes, escribir notas,
en un viejo pentagrama romo
con un lapicero sin punta
unos quejidos, un lamento
los que le salen de muy adentro.
 
Con sus viejas botas
sin lengüeta y sin cordones
las suelas desgastadas por el tiempo
con la guitarra a la espalda
y las notas guardadas en la cartera
y el maldito desengaño a cuestas
inicia la marcha, sin saber adónde.
 
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