miércoles, 29 de noviembre de 2023
AL ABORDAJE (Microrrelato)
sábado, 18 de noviembre de 2023
EL ENCUENTRO
él andaba perdido, sin ganas.
Ella quería respirar, refrescarse,
las cuatro paredes le ahogaban.
sin mirar, miraba caer las hojas.
Ella apresurada, entró en el parque
Paseaba, sin rumbo, a la misma hora.
de lo que fuera, de todo y de nada,
él estaba distraído, a otra cosa,
sin mirar las hojas caídas, las miraba.
Una piedrecita invadió su zapato,
se sentó en el mismo banco, a su lado
entonces la vio y se quedó prendado.
ella ya estaba repuesta y calzada,
a punto de volver al paseo, escuchó
¿Podrías decirme cómo te llamas?
martes, 7 de noviembre de 2023
EL CAJETÍN DE LA CORRESPONDENCIA
oxidado, por el paso del tiempo
en la entrada del jardín, le situaron
observando, de guardia, quieto.
como una bala salía corriendo
antes del desayuno y del cole
abría la puerta y miraba dentro.
le aseaba y le quitaba las ramas
en la mesa, daba a su mamá las cartas
y a su papá, el periódico y las gafas.
decían que todavía era pequeña,
pero ella insistía todos los días
todos, menos los que eran fiesta.
el sol, pensó, que le daba de cara
no le dio demasiada importancia,
pero ese día recibió una carta.
buscaba algún signo, alguna huella
antes de abrir la tapa y meter la mano
ese día habría una carta, si así fuera.
lunes, 30 de octubre de 2023
LAS MANOS
Las observo de nuevo, detenidamente, estableció un orden, primero comenzó con la derecha, que para eso era diestro, luego la otra, la del otro lado, y les iba dando la vuelta, con parsimonia, anverso y reverso, y en cada vuelta, se quedaba quieto, mirándolas, y en lo primero que pensó fue que siempre habían estado juntos, y que nunca o casi nunca las había tenido en cuenta, y apenas las había concedido el valor que realmente habían tenido en su vida.
Recordaba vagamente los primeros meses de vida, de bebé, se los pasaba tumbado, sus manos fueron su primer compañero de juegos, cuando las cerraba en forma de puños y las miraba sin cesar, ellas en lo alto y el tumbado en su cuna, una vez tras otra, o cuando tenía hambre o le iban a salir los primeros dientes, y se las metía en la boca, y la felicidad le cubría toda la cara.
Más adelante, sin darse cuenta, comenzó a dar sus primeros abrazos, y a tocar con sus manos la cara de su mamá cuando le cogía en brazos, y la de su papá, y la de muchos extraños.
Aún recordaba, ya de niño, la cantidad de juegos a los que había jugado con la ayuda de sus manos, asiendo objetos, arrojándolos, sujetándolos con ambas o empujándolos con los dedos.
Ya en la escuela, le enseñaron a coger el lapicero, a escribir sus primeras letras, sus primeros dictados, a garabatear los cuadernos, a llevar la cartera o coger los bocadillos y meterlos en la mochila.
Comenzó a atusarse el pelo, a lavarse, o enjugarse las lágrimas, a sujetarse con las manos, la cabeza, cuando tocaba empollar en los estudios, o taparse la cara cuando no quería estar con nadie. A tomar apuntes, a rellenar exámenes y formularios, a firmar sus primeros contratos, a dar apretones de mano.
Y en el día más feliz de su vida, a sujetar el anillo, el que todavía brilla y aún hoy le da vueltas con los dedos de la otra mano, mientras escucha, barrunta o piensa.
Y llegó a día de hoy, y aquí está con sus manos, completas, bonitas, con algún dedo torcido, reflejo del paso del tiempo, y esa “M” grande dibujada en las palmas de ambas manos, esa línea que decían de la vida, y sigue mirando de nuevo sus manos, detenidamente, en orden, atento, pensando que hubiera sido su vida sin sus hermosas manos.
sábado, 7 de octubre de 2023
LA VIDA
Era cuestión de tiempo o el destino
un día de verano, calurosa, por cierto
una fuente, en un recodo del camino
brava, discurría el agua por su caño
sin rubor, los pájaros, trinaban sus trinos
y una suave brisa, extendía su manto
a la sombra de unos frondosos tilos
dos caminantes, recuperan el aliento.
uno de ellos, jovial, desaliñado, crío
el otro, con años, asido a su callado
están a punto de quedarse dormidos
“¿Qué es la vida?”, parece que ha oído
insiste, con la pregunta el joven mozo
“La vida, son muchos pedacitos cosidos,
experiencias, unidas una tras otra”
le suelta de sopetón, casi sin pensarlo.
“Es agria como el carácter de un resentido
dulce como un montón de azúcar quemado,
divertida como una tarde en el circo
suave cual marfil de las teclas de un piano,
dura como el caparazón de las tortugas
inocente como la sonrisa de los niños
corta como las mangas de un chaleco
larga como la ambición de un ambicioso
sabia como las enciclopedias de tapa dura
aburrida como la lectura en las salas de espera
segura como las puertas de siete llaves
efímera como el tiempo que dura un momento
enrevesada como un mapa de carreteras
ignorante como las preguntas sin respuesta
certera como un extenso mar de dudas
salada como el agua de mares y océanos
triste como el rato que se pasa en los duelos
y ácida como el sabor del limón a palo seco".
"Y otras muchas sensaciones más". Le espetó
pasado el rato, y recuperado el resuello
emprendieron juntos el camino de vuelta
uno de ellos, era invidente, de nacimiento
el otro, cansado de dar palos de ciego.
***
miércoles, 27 de septiembre de 2023
UN PASEO POR LAS ESTRELLAS (MICRORRELATO)
Nada más cerrar el
libro, abrió el armario de su cuarto, se lo imagino repleto de vestidos y
trajes, estaba el de Cenicienta y el de Pinocho, el de caballero de la mesa
redonda, con su espada y todo, la bufanda de El Principito y el vestido de
Julieta, había también un corazón partido, una lanza de romano, y un universo
completo. Detrás de la ropa, imagino una puerta que se abría sola y se encontró
con el hombre de hojalata, un conejo que hablaba, un sancho panza, y un vampiro
muy serio. Eligió vestirse de astronauta, le apetecía dar un paseo por las
estrellas.
lunes, 18 de septiembre de 2023
ESTO VA DE....JUBILARSE
la primera es el final de un camino
largo, con curvas, con muchas paradas,
y miedos, y riesgos, y calor, y también frío.
curioso, preguntón e inquieto
constante, divertido, un poco trasto
que, con esfuerzo, lo anduvo entero.
y que aparecían y se iban sin dar tiempo
y otras con los que viajo largos trechos
le enseñaron cosas, le dieron ejemplo.
que la iba llenando sin darse cuenta
un consejo por aquí, una lección por allá
un hincar la rodilla, un tirón de orejas.
y en este punto nos encontramos
lo que ayer utilizaba con frecuencia
hoy, hoy no te creas que vale tanto.
de joven, al cumplir su primera quinta
resulta que aquella compra tenía premio
y a ese pastel le corona hoy una hermosa guinda.
tiene que abandonar la pesada mochila
llena de sueños, de errores y de aciertos
de caídas, de cicatrices y de heridas.
en cuanto la primera doble la esquina
y los posos queden posados en el fondo
y nuestro ciudadano seguirá, con su vida.




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