viernes, 25 de octubre de 2019

LA VENTANA (contra la violencia de género)


La cabeza apoyada en la ventana,
dando vueltas al porqué de las cosas,
haciendo una liquidación rápida,
de los pros y las contras,
resultado de las apuestas de la vida,
sin tratar de cuantificar las ganancias o las pérdidas,
aunque nunca le gustara el juego,
solo para calibrar lo arriesgado que fue en algún caso.

Con la cabeza caída, hacía un lado,
el más abusado, de los dos que tenemos,
mirando a la nada, apoyada la frente en el cristal,
con vaho y bastante húmedo,
consecuencia del calor que desprende la estancia
y el frio de sus ganas en ese momento,
en otra época garabateo un corazón en esta misma ventana,
hoy, roto por el paso del tiempo,
y por otros motivos que no vienen a cuento.

Todavía se pregunta por qué le alzó la mano,
porque le golpeó con saña,
y dejo marcas, donde antes hubo cariño,
si todo iba bien, si se querían mucho,
esto no debería ser más que un mal sueño,
y encima dicen que tuvo suerte,
podría haber sido un número más
y haber dejado este mundo antes de tiempo.

Buscando el consuelo, sin saber muy bien de quien,
tratando de arrepentirse de sus pecados,
aunque la lista de los mismos aparezca en blanco,
apoyada la desgana sobre el único obstáculo,
que separa de un salto el confort del suelo,
o  simplemente intentando que pase el tiempo,
quizá esto último, lo único bueno que le ha pasado,
en su vida, en los últimos años.

***

viernes, 18 de octubre de 2019

SONRIE


Cuando las sombras de la noche desaparecen,
y las estrellas van apagando su brillo,
el despertador a punto de cumplir su tarea,
sonríe, un nuevo día llama a tu puerta,
ahora te toca a ti, empezar de cero,
despierta, míralo desde ese lado,
la vida te da otra oportunidad,
para terminar lo que tuvieras empezado,
o para iniciar nuevas tareas o cientos de aventuras.

Sonríe, que seas de tus deseos, cautivo,
con ahínco persigue tus sueños,
pero sobre todo tenlos o haz por tenerlos,
que no llegues a viejo lamentando
haber frenado en seco cuando todavía tenias tiempo.

Sonríe, aunque estés triste,
aunque la lluvia caiga a mares sobre tus lagrimas,
aunque esta, camuflara tus penas,
o aunque se te corriera el rímel o tus ojos enrojecieran,
sonríe, siempre podrás recibir un abrazo,
de la persona que te quiere, o de la persona amada,
déjale un hueco, deja que te diga lo que siente.

Sonríe, la vida es como un dado,
achatada por todos sus lados,
que no dudamos en tirarlo con fuerza,
sobre el tablero, deseando que se cumpla el deseo,
no sin antes haber soplado sobres sus esquinas,
siempre intentando sacar el número,
con el que queremos que cambie la suerte,
el nuestro, el adecuado.

Sonríe, puestos a ser prácticos,
por lo que cuesta, no merece la pena,
deshojar la margarita o comerte la cabeza,
entre estar mohíno todo el día,
o enseñar la dentadura desde una mejilla a la otra,
el despertador a punto de cumplir su tarea,
por todo eso y por mucho más, sonríe.

***

viernes, 11 de octubre de 2019

¿DIME TIERRA, POR QUE LLORAS TANTO?


Respira despacio hijo, respira hondo,
deja un poco a tu hermano,
deja algo, no lo vacíes del todo,
la botella de aire, aire puro embotellado.

¿Dime, mama, como hemos llegado a esto?
Viene de lejos, cuando todavía era temprano,
cuando había tiempo, pero los gobiernos,
los gobiernos no se ponían de acuerdo,
preferían repartirse los beneficios,
que les rentaban los destrozos.
 
Talando árboles, arrancando las raíces
escavando sus suelos,
 vaciando selvas, junglas y sabanas,
donde la flora y la fauna les costaba menos que nada,
convirtiendo su espacio, en solitarios desiertos.

Cuando a los pelícanos y gaviotas,
les cambiaron sus hermosas plumas blancas,
por otras del color del neopreno,
de esos hilitos de oro negro,
que iban vaciando los grandes cargueros.

Cuando el oso blanco se quedó sin hielo
delgado, hambriento, sin alimento,
maldiciendo su entorno y su suerte
deseando haber sido pardo o negro.

Cuando las nubes lloraban a destiempo,
o se pasaban largas temporadas durmiendo,
o jugando al pinto pinto gorgorito,
como no tengo pañuelo para secarme,
descargo el agua donde quiero.

Todo se convirtió en un vertedero
el mar, la tierra y el cielo,
la química hizo mucho daño,
las bolsas, espumas o residuos,
respira despacio hijo, respira hondo,
deja un poco a tu hermano.

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viernes, 4 de octubre de 2019

LA CENA



Con  la mirada perdida, ensimismado,
mirando al vacío y de reojo a la nada,
a las musarañas o algo parecido,
o acaso la nada sean mis recuerdos,
que sin orden ni concierto,
se ven atropellados en mi cabeza,
quizá, por querer ser los primeros en ser recordados:

Ese amor primero, que se escapó por los pelos,
que me hacía pasar las noches en vela,
quebrandome la voz y dejándome sin palabras
cuando pensaba declararle mi amor
justo antes que me diera calabazas.

Esa tarde de lluvia,
que me pilló en la acera
con los brazos en alto,
sintiendo en mi piel sus gotas,
sin importar que tuviera mojada la ropa,
justo instantes después de recibir mi primer beso.

Ese tren que sin detenerse, me paso por delante,
en contra de la leyenda no escrita,
pasó de largo, si, pero varias veces a lo largo de mi vida,
y en ninguna alcancé a subirme,
unas por pereza, otras por temor
 y alguna otra por no tener a punto la maleta.

Esa discusión con algún ser querido,
por una opinión expuesta a destiempo,
o una palabra equivocada en su destino,
un arrepentimiento que no viene a cuento,
y a resultas de ello, si te he visto no me acuerdo.

En fin, estoy con  la mirada perdida,
 ensimismado, mirando al vacío,
envuelto en mis recuerdos,
sentado en el borde de la silla,
a punto de que me llamen para la cena,
haciendo un repaso de mi vida.

***

jueves, 26 de septiembre de 2019

NO ME DEJES ELEGIR


No me dejes elegir,
entre yo y mi amor por ti, mi cielo,
con solo mirarte a los ojos, con solo pensar
que pudiera tener la suerte, de tenerte;
me haces dudar, hasta el punto que tiemblo,
solo de imaginar, que la opción que eligiera,
no fuera la buena,
creyendo que quizás tu, tuvieras otra respuesta;

No me dejes elegir,
prefiero mil veces, seguir en la duda,
que penar mi pena por los caminos
del tiempo y de la vida,
teniendo como tengo acumulados,
un montón de signos de interrogación,
de todas aquellas ocasiones que tuve dudas,
y de preguntarle a mis entrañas, si estas dudas fueron
por querer estar contigo o darme media vuelta,
en el momento más oportuno,
pero ya ves, que ni siquiera los utilicé.

No me dejes elegir,
para no enfrentarme a tu rechazo,
el cual acabaría conmigo en la barra de cualquier tugurio,
acumulando vasos vacíos de cualquier liquido barato,
no tanto para olvidar,
como para alejar de mi estas dudas,
que acompañan como una sombra mi tormento,
y llevándolas, como las llevo por dentro…
no soy capaz de disiparlas.

No me dejes elegir,
déjame apoyar mi cabeza en tu regazo,
ayúdame con la respuesta correcta,
y deja que las dudas se vayan de puntillas,
en silencio y sin hacer ruido,
por el mismo camino por el que entraron en mi cabeza.

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viernes, 20 de septiembre de 2019

CREE



Nunca dejes de creer,
en las cosas buenas, que te hagan crecer,
en los sueños que tuviste de pequeño,
los que dibujaban una sonrisa en tu cara,
cuando estabas dormido y despierto también,
aunque alguno de ellos no fuera de tu agrado,
aunque fuera una terrible pesadilla,
no deseches ninguno.

Nunca dejes de creer,
que la esperanza es lo último que se pierde,
que de tus actos, solo tú eres dueño,
cuando navegues en un mar de dudas,
recuerda que siempre encontraras el camino idóneo.
que el sol sale todas las mañanas,
y pasado mañana también.

Nunca dejes de creer,
que el amor no tiene remedio ni cura,
que no tienes que ir a buscarlo,
cuando levantes una piedra,
al doblar cualquier esquina
o en cualquier tarde de lluvia,
llegado el momento el te saldrá al encuentro.

Nunca dejes de creer,
en las personas que tienes a tu lado,
en tu sexto sentido, y en los otros cinco también,
en las personas que sin ser tus maestros,
te han enseñado a ir por la vida,
sin pedirte nada a cambio.

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viernes, 13 de septiembre de 2019

LAS CALLES DE MI PUEBLO (SADABA)


Que bullicio soportabais, en otra época,
de día, con el buen tiempo,
o de noche, en cuatro sillas,
haciendo corrillo a la fresca,
cuantas pisadas sobre tus carnes, en tus lomos,
no cabía un alfiler en tu trazado, en los días de fiesta,
hoy, en las tardes de frio, en cambio,
no se ve un alma por tus arterias.

Noches de ronda, rodando a las chicas guapas,
varios mozos, trasnochando,
 uno de ellos enamorado,
te recorrían de cabo a rabo,
 abrazados como una trenza,
buscando el momento de llegar a puerto,
ronda que te rondare morena,
en algún momento de la madrugada,
desgastando alguna guitarra,
con alguna de las seis cuerdas rota,
cuantas jotas se llevó el momento,
solo tú llevas la cuenta desde tu suelo.

Te impusieron las aceras por decreto,
te clavaron los bordillos sin anestesia,
entre ambos extremos pasabas la vida,
hoy te diseñan sin obstáculos, sin grumos,
llegáis hasta la mismísima puerta,
cuando llueve de verdad, te ningunean,
y el agua se mete hasta la cocina.

Pero cuanta historia habéis contemplado,
testigos mudos del paso del tiempo,
otrora, albergabais multitud de pequeños comercios,
estos os pisaban el terreno al primer descuido,
hoy reducido su número y las ganas de sus dueños,
recuerdo el olor de los pasteles y de las tahonas,
de las mercerías, el canturreo de las costureras,
entidades de crédito y de bares como setas,
y de algún epígrafe que me olvido.

O cuando por tus dominios bajaban las mozas,
con una mano en la cadera y otra sujetando el barreño,
tratando de guardar el equilibrio, camino del rio,
de la fuente o del lavadero, sonriendo,
y si había suerte, hacían un alto en el camino,
para escuchar a algún mozo, cantar una jota.

***